Seguridad y Consejos

Cómo conducir con niebla de forma segura: guía de seguridad

Alberto Ballestín - 13/2/2026

Conducción segura con niebla

En este artículo encontrarás...

Hablar de invierno es hablar de tiempo desapacible. Conducir con lluvia y nieve suele ser una de las principales preocupaciones a la hora de salir a la carretera durante estos meses, haciendo recomendable en estas situaciones apostar por coches con tracción integral como las versiones AWD de Dacia Duster y Dacia Bigster. Conducir con niebla, sin embargo, puede ser incluso más complicado.

 

Además de que la niebla resulta considerablemente más difícil de predecir que cualquier tipo de precipitación, dificultando la confección de trayectos que nos permitan sortearla, sus efectos sobre la seguridad durante la conducción son muy diferentes. Afecta a la visibilidad, pero también a la adherencia e incluso al propio desarrollo del tráfico, por lo que saber cómo conducir con niebla debería ser una prioridad.

El peligro invisible: ¿por qué es tan arriesgado conducir con niebla?

La niebla es un peligro silencioso porque reduce drásticamente la visibilidad, impidiendo ver obstáculos, señales, curvas o vehículos detenidos hasta que es demasiado tarde. Pero también dificulta calcular distancias, provoca subestimación de riesgos, genera reacciones tardías, al margen de humedecer la calzada y, en ocasiones, crear bancos repentinos que sorprenden al conductor. Vayamos por partes.

Modelo Dacia

Pérdida de la percepción de distancia y velocidad

 

El problema más obvio de la niebla es que limita fundamentalmente la visibilidad de los objetos que tenemos delante a media y larga distancia, siendo menos evidente a los lados por las propias dimensiones de las carreteras. El resultado es una especie de efecto túnel inverso, haciéndonos creer que vamos más deprisa.

 

El problema asociado es que podemos circular por debajo de la velocidad de la vía o toparnos con conductores inesperadamente lentos dentro de un banco de niebla, generando situaciones de peligro. Sistemas ADAS como el regulador de velocidad adaptativo o el asistente de cambio de carril, disponibles en la gama Dacia, minimizan estas situaciones de riesgo.

 

El efecto de "ceguera blanca"

 

Una niebla particularmente intensa también puede generar situaciones de ceguera al no poder apreciar los objetos más próximos ni por tanto permitir guardar una distancia de seguridad eficaz. Si damos las luces largas, puede suceder que el haz se vea reflejado en todas las direcciones por la niebla, deslumbrándonos, pero también a otras personas y conductores cercanos.


Es por ello que la circulación con niebla debería acompañarse siempre con las luces adecuadas activadas, evitando tener que manipularlas manualmente durante la marcha o usarlas de forma incorrecta.

 

El riesgo de colisiones múltiples y alcances

 

La combinación de baja visibilidad, escasa percepción del entorno, sentido alterado de la velocidad y los posibles deslumbramientos pueden generar situaciones de riesgo. Incluso si somos cautos en nuestra circulación, es posible que nos encontremos con un coche que va mucho más despacio que nosotros, provocando colisiones por alcance.

 

El riesgo es incluso más elevado si ya se ha producido un accidente. La mala utilización de dispositivos de señalización puede acentuar el riesgo de colisión múltiple, convirtiendo un choque poco importante en una situación mucho más grave.

La regla de las 3V: tu fórmula de supervivencia

Señal de STOP

La DGT recomienda seguir la regla de las tres uves para conducir en la niebla.

 

 

Visibilidad (V1). Cómo medir el alcance de tu vista en metros

 

La primera hace referencia a la visibilidad, al alcance de nuestra mirada. Es fundamental para guardar la distancia de seguridad adecuada, pero poca gente sabe cómo hacerlo.

 

Una forma rápida y válida para todas las vías es fijarnos en las marcas discontinuas, que están estandarizadas. Así, cinco marcas discontinuas equivalen a una distancia de 60 a 75 metros y diez líneas a unos 120 a 150 metros. Con esta referencia, guardar la distancia de seguridad resulta más simple.

 

Velocidad (V2). Ajuste de la marcha según el campo visual

 

La segunda uve es la correspondiente a la velocidad. De esta forma, si usando el método de las marcas vemos que solo tenemos una visibilidad de 50 metros debido a la niebla, nuestra velocidad debería ajustarse a 50 km/h. Es una norma sencilla y rápida de recordar.

 

Vehículo delantero (V3). Mantener la distancia de seguridad vital
 

Esta distancia de seguridad ajustada a la visibilidad es la misma si tenemos delante un vehículo. Dicho de otra forma, si podemos apreciar las luces de un coche a 50 metros de distancia, nuestra velocidad máxima debería reducirse a 50 km/h.

Técnicas para ver mejor y ser más visible

Modelo Dacia

Para maximizar la seguridad en condiciones de visibilidad reducida, es vital dominar el uso de la iluminación y la gestión del entorno. No se trata solo de ver, sino de ser detectado a tiempo por otros conductores.
 

El uso estratégico de las luces de cruce (cortas)

 

La DGT especifica que en situaciones de niebla poco densa las luces cortas o de cruce deberían estar siempre encendidas. No son de uso opcional o una simple recomendación; lo obliga la ley, y no seguir esta indicación puede conllevar una multa.

 

Por qué nunca debes usar las luces largas con niebla

 

La niebla, especialmente cuando es muy densa, tiende a difundir la luz en todas las direcciones, casi como un foco de desbordamiento de un fotógrafo. Si un banco de niebla es golpeado por un haz muy intenso, como el de las luces largas, se generará una burbuja de luz que puede deslumbrar al tráfico circundante, generando situaciones de riesgo. 

 

Por este motivo, las luces largas nunca deberían utilizarse en situaciones de niebla.

 

El uso responsable de los faros antiniebla delanteros y traseros

 

Las luces antiniebla, más intensas que las de cruce pero menos que las largas, no deberían utilizarse con niebla escasa o llovizna, pero es obligatoria (por ley) cuando hay niebla espesa, lluvia fuerte o nevadas muy intensas.

 

Un uso poco adecuado de las luces antiniebla puede causar distracciones y deslumbramientos, por lo que debe reservarse para las situaciones contempladas.

 

Cómo eliminar el vaho y mantener el parabrisas impecable

 

Conducir con niebla suele implicar hacerlo con una diferencia de temperatura importante entre el interior del habitáculo, regulado a un nivel agradable mediante la calefacción del vehículo, y el exterior, más frío. El resultado es el empañamiento de los cristales.

 

Para mejorar la visibilidad en estas circunstancias, es recomendable ajustar la temperatura de forma gradual y utilizar los dispositivos antivaho del vehículo o, en su defecto, la opción de dirigir la corriente del aire a los parabrisas. Al producirse el vaho dentro, los limpiaparabrisas sirven de poco.

Preparación antes de iniciar la marcha

Modelo Dacia

No todo es reaccionar ante un banco de niebla cuando ya se está en ruta. ¿Qué se puede hacer antes de empezar a conducir?

 

Consultar el estado del tráfico, los avisos meteorológicos y densidad de la niebla

 

Aunque la predicción de la niebla no es tan precisa como la de otros fenómenos meteorológicos, la mayoría de las aplicaciones móviles muestran su posible aparición en la planificación de rutas.


Algunas aplicaciones de navegación, de hecho, permiten a los usuarios marcar las zonas donde se han detectado bancos de niebla, por lo que contar con este tipo de herramientas antes de emprender la marcha es recomendable.

 

Verificación de las escobillas y líquido limpiaparabrisas

 

La niebla no deja de ser una acumulación de minúsculas gotas de agua en suspensión. Aire extremadamente húmedo, dicho de otra forma, casi como si estuviéramos conduciendo dentro de una nube. Por este motivo, la conducción continuada con niebla puede mojar los parabrisas.


Si creemos que vamos a conducir con niebla de forma continuada, es recomendable asegurarse de que los limpiaparabrisas y el depósito correspondiente están en un buen estado de uso, exactamente igual que haríamos si pensamos que puede llover.

 

Limpieza de ópticas para maximizar el haz de luz

 

Como hemos podido comprobar, el correcto uso de las luces de cruce y antiniebla es fundamental a la hora de evitar accidentes y favorecer una conducción segura. Por este motivo, si hay niebla en nuestro camino, es recomendable asegurarnos de que los faros del coche están debidamente limpios, pasando un paño con un poco de agua y detergente.

 

Debemos hacerlo tanto en las luces delanteras como en las traseras, porque las primeras favorecen nuestra visión, pero las segundas son necesarias para que nos puedan ver los conductores que tenemos detrás.

 

Control de neumáticos: agarre en asfalto húmedo

 

La aparición de niebla va unida a un firme más húmedo. La continua deposición de gotitas de agua sobre el asfalto puede reducir la adherencia de los neumáticos, por lo que se recomienda que, si se va a circular de forma continuada con niebla, se monten neumáticos de invierno, con mayor agarre y más adecuados para un tiempo inclemente.
 

Consejos fundamentales para conducir con niebla

Tras algunas recomendaciones antes de empezar la marcha, llega el momento de las recomendaciones cuando se está al volante.

 

Reducir la velocidad de forma progresiva y constante

 

Si nos vemos en una situación súbita de niebla, como la que se produce en algunos descensos bruscos, es recomendable reducir la velocidad de forma progresiva y constante. De esta forma evitaremos colisiones por alcance al dar tiempo para que los coches que vienen detrás ajusten su velocidad, que es uno de los mayores factores de riesgo cuando se conduce con niebla.

 

Minimizar distracciones y ruidos dentro del habitáculo

 

Conducir con niebla supone conducir con una visibilidad limitada y con una percepción del entorno disminuida. Por este motivo, debemos agudizar nuestros sentidos, prestando toda la atención posible a las señales de la carretera, los coches con los que compartimos la vía e incluso posibles señales acústicas como sirenas. Apagaremos la radio, ignoraremos las llamadas entrantes y evitaremos las conversaciones animadas.

 

Mantener la calma y evitar maniobras o frenazos bruscos

 

La clave de la seguridad durante la conducción con niebla es hacerse predecible. Ni vemos bien ni lo hacen nuestros vecinos de carretera. Así que es recomendable evitar maniobras como adelantamientos innecesarios, frenando además de forma muy constante para que las personas que circulan detrás de nuestro coche puedan mantener la distancia de seguridad.

 

Si esta recomendación no es obedecida por otros conductores y somos nosotros los que nos vemos en una situación de riesgo, ADAS como el sistema de frenado de emergencia pueden precargar los frenos para detener el vehículo rápidamente.

Protocolo de actuación ante niebla extrema o visibilidad cero

Blog Dacia

Si por avería o cualquier otra necesidad técnica, nos vemos obligados a parar o a abandonar la carretera, hay una serie de recomendaciones que deben tenerse en cuenta.

Cómo abandonar la vía de forma segura hacia un área de servicio

Si nos vamos a desviar a un área de servicio, hay que recordar mantener la iluminación adecuada para el momento (luces de cruce o antiniebla) y utilizar la intermitencia de forma prudente, dando tiempo de sobra para que el resto de los conductores pueda observar que nos vamos a desviar.

 

Activar las señales laterales justo en el momento del desvío es una mala idea que puede generar situaciones de riesgo, puesto que es posible que los conductores que te acompañan por detrás no vean nuestro coche hasta que sea demasiado tarde.

 

Señalización de emergencia y uso de chalecos reflectantes

 

Si se va a realizar una parada de emergencia, en ningún momento apagaremos las luces que sean obligatorias durante la marcha del vehículo. Una vez con el vehículo detenido, podremos encender las luces de emergencia o warning y, sin necesidad de salir del coche si resulta peligroso, situar la baliza V16 obligatoria en el techo. Hay que recordar que los modelos homologados por la DGT incluyen el chip GPS, la tarjeta SIM y una pila para al menos 30 minutos de uso continuado, no requiriendo contratación de ningún servidio adicional.

 

Por qué el arcén no es un lugar seguro para detenerse

 

El arcén no es un buen lugar para detener el coche bajo condiciones de niebla porque muchos conductores no guardan las distancias laterales. Unido a una visibilidad reducida, es posible que seamos víctimas de un impacto fortuito incluso si hemos desplegado la baliza V16 y tenemos puesto el chaleco.

 

Por este motivo, es recomendable alejar el coche del arcén todo lo posible y abandonar la carretera. De esta forma se reduce el riesgo de sufrir una colisión por alcance o incluso ser atropellados.

¿Qué es lo que nunca se debe hacer cuando se conduce con niebla?

Blog Dacia

El peligro de "engancharse" al coche de delante

 

Ya hemos visto que los riesgos para la conducción con niebla son varios. Si ir pegado al coche de delante es siempre una mala idea, con niebla se torna nefasta, puesto que se reduce la adherencia al firme y, además, tampoco sabemos si la persona que nos precede tiene una correcta visibilidad de la vía.

 

Así las cosas, se puede producir una frenada súbita o incluso un choque que no podamos ver o siquiera anticipar, conduciéndonos a una colisión por alcance o incluso un accidente múltiple. La regla de las 3V es imperativa para establecer la distancia de seguridad y la velocidad de marcha.

 

Realizar adelantamientos en condiciones de baja visibilidad

 

En función de la densidad de la niebla, es muy posible que no tengamos la certeza de si hay un coche delante del que queremos adelantar. Puede suceder que en plena maniobra de adelantamiento descubramos que tenemos el camino cerrado o, peor incluso, que un coche viene en dirección contraria, dejando muy poco tiempo para la reacción.

 

Por estos motivos, unido al hecho de que no todos los conductores utilizan las luces adecuadas, es muy recomendable evitar los adelantamientos con niebla. Es mejor llegar tarde a nuestro destino que no llegar.

 

Frenazos bruscos y falta de anticipación
 

De nuevo, es importante incidir en la importancia de evitar los frenazos bruscos y realizar una conducción fácilmente predecible a la hora de conducir con climatología adversa. Un acelerón súbito puede sorprender a un conductor que no era consciente de que estábamos detrás por la aparición súbita de nuestros faros, mientras que un frenazo brusco conlleva el riesgo de que el coche que tengamos detrás no disponga del tiempo de reacción suficiente para reducir su velocidad o realizar una maniobra evasiva.

 

 

El 50 % de la seguridad a la hora de circular con niebla reside en hacernos visibles, y eso solo lo podremos conseguir realizando una conducción responsable.

 

 

 

Sobre el autor

Alberto Ballestín

Periodista especializado en motor

Sillas infantiles DGT

Seguridad y Consejos

Sillas infantiles de coche: normativa DGT 2025​

Alberto Ballestín - 15/10/2025

Asistente de mantenimiento de carril

Seguridad y Consejos

Asistente de mantenimiento de carril: ¿sabes cómo funciona?

Alberto Ballestín - 25/9/2025

maletero dacia

Seguridad y Consejos

Cómo organizar el maletero del coche si te vas de vacaciones

Esther Morales - 31/7/2025