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El lanzamiento de Dacia Striker está llamado a convertirse en todo un hito en la historia de la marca. Tras el éxito de Dacia Bigster, el nuevo modelo condensa los valores clásicos de la marca (robustez, racionalidad y fiabilidad) y les aporta un enfoque propio para conectar con un público distinto. Esa misma audiencia que, hasta ahora, es posible que ni siquiera se planteaba comprar un Dacia.
La confianza depositada por el fabricante en su modelo más refinado hasta la fecha es tal que aspira a que le ayude a conquistar del 20% al 33% de las ventas en el segmento C para el año 2035, valiéndose de los atributos característicos de la marca, pero con un enfoque (y un empaque) sorprendente.
un Dacia como nunca habías visto
Este cambio de perspectiva es más una evolución estilística que una divergencia en el lenguaje de diseño de Dacia, aunque no por ello deja de resultar llamativo. Y es que Dacia Striker se ve inconfundiblemente Dacia y, al mismo tiempo, totalmente distinto de cualquier otro coche lanzado hasta ahora por la marca.
A pesar de que es relativamente alto, este coche de 4,62 metros parece sorprendentemente largo, más incluso de lo que es. Esto se debe en gran medida a rasgos como su prolongada línea de cintura, los LED horizontales de los grupos ópticos y las barras integradas en el techo, que proporcionan a Dacia Striker una gran horizontalidad. Es un modelo de dimensiones considerables, pero no parece voluminoso.
Algo parecido sucede con el interior, rebosante de superficies textiles de gran resistencia, más cálidas que el plástico desnudo, y un salpicadero totalmente distinto a los otros modelos. El cuadro de instrumentos es 100% digital, y cuenta con un interesante añadido: un sistema de proyector bautizado como LightVision, que proyecta la información básica de la marcha mediante reflexión óptica para no tener que desviar la mirada de la carretera.
También incorpora una gran pantalla central de 10,1 pulgadas. Todos estos elementos forman parte del equipamiento de serie, enriqueciendo una dotación que, en cualquier caso, solo crece en aquellos aspectos particularmente demandados por los conductores. El resultado es una gama bien escalonada y con unos precios que seguirán siendo 100% Dacia.
comodidad, espacio de carga y resistencia: un coche pensado para las familias
Esta concepción familiar, a medio camino entre SUV y ranchera clásica por sus proporciones, obedece a un concepto que sitúa la habitabilidad y la capacidad de carga como ejes de su diseño. Su tapicería, por ejemplo, es todo lo resistente que cabe esperar de un Dacia, facilitando su limpieza con un paño húmedo; pero, además, es más agradable, y aparecen todo tipo de elementos y rasgos diseñados para mejorar su uso diario.
Algunos de estos detalles son los numerosos compartimentos de carga, distribuidos por todo el habitáculo, así como los nueve puntos de fijación para accesorios YouClip (con Striker aparecen un nuevo portabotellas, una manta-alfombra de juegos para niños y una red de transporte) y hasta un rascador de hielo, integrado en la unión del salpicadero con la puerta del conductor, para despejar el parabrisas en las escapadas de invierno.
No son los únicos detalles. Y es que el equipamiento de Dacia Striker crece en base a las demandas de un público más familiar, incorporando un gran techo solar con aislamiento térmico y acústico para mantener el confort de marcha y un portón de activación eléctrica, que da acceso a un maletero seccionable en tres espacios para evitar que la carga se desplace durante la marcha.
más que una cara bonita: motores pensados para largos viajes y unas prestaciones que los sacan del asfalto
Todo este esfuerzo de diseño quedaría huérfano si mecánicamente Dacia Striker no pudiera satisfacer esas aspiraciones familiares. Afortunadamente, la gama de motores será adecuada a su propósito y competitiva en prestaciones, aunando potencia más que suficiente para acometer grandes desplazamientos, como los de las vacaciones de verano o Navidades, con una economía de uso y coste de mantenimientos muy reducidos.
La gama anunciada contempla tres motorizaciones, partiendo de la configuración mild hybrid-G 140. Este modelo combinará hibridación ligera de 48 V con un motor tricilíndrico de 1,2 litros compatible con gasolina y GLP para proporcionar 140 CV de potencia con un 10% menos de emisiones de CO2 y todo el ahorro del gas licuado de petróleo.
En un nivel intermedio encontramos a Dacia Striker hybrid 155. Más prestacional, posee una caja de cambios electrificada que combina un eficiente motor de gasolina de 109 CV con otro eléctrico que aporta 49 CV adicionales. De esta forma, se obtiene una conducción urbana “ahorradora”, pero con el empuje necesario para adelantar con seguridad en autopista.
Finalmente, Dacia Striker hybrid 150 4x4 se configura como el tope de gama. Combina un motor de 140 CV, que impulsa el eje delantero, con un propulsor eléctrico de 31 CV, encargado del eje trasero, permitiendo disfrutar de tracción 4x2 o 4x4 según las necesidades de cada momento. Esta motorización se orienta a familias que busquen circular en condiciones de lluvia, nieve o por pistas rurales, contando con programas específicos (nieve, arena/barro y todoterreno), así como control de descenso para proporcionar una mayor seguridad en pendientes resbaladizas.
Motores y características que ya pudimos ver en modelos como Dacia Duster y Dacia Bigster, y que ahora se incorporan a un Dacia que aspira a cambiarlo todo... pero sin alterar lo más mínimo el credo de la marca.








