En este artículo encontrarás...
La vida útil de un coche depende de varios factores: número y desgaste de las piezas, longevidad de la batería, tipo de motor, frecuencia de mantenimiento... Su motorización y el funcionamiento asociado también influyen.
Los vehículos híbridos, que combinan las energías térmica y eléctrica, presentan varios aspectos que favorecen una buena duración en su vida útil.
Menor número de piezas de desgaste
Para funcionar, un coche utiliza varias piezas mecánicas. Estas se van desgastando más o menos a lo largo de los años y, por tanto, requieren un mantenimiento regular o incluso una sustitución si fuera necesario. Se denominan comúnmente las "piezas de desgaste": pastillas de freno, embrague, batería de 12 V, bomba de agua, filtros (de agua, de aceite, de aire), etc.
En lo que respecta a los vehículos híbridos, hay que tener en cuenta que incluyen menos piezas de desgaste que los modelos 100% gasolina o diésel. Por ejemplo, el motor hybrid 155 de Dacia no necesita embrague, por lo que es una pieza menos que hay que vigilar y cambiar puntualmente.
Otro punto importante: los coches híbridos suelen estar* equipados con una cadena de distribución, no con una correa de distribución. En principio, la cadena de distribución dura toda la vida útil del vehículo. Por el contrario, la correa de distribución debe cambiarse al menos una vez cada 5-8 años y su cambio puede resultar caro (hasta 1.000 euros o más).
El motor hybrid-G 150 4x4, que funciona a la vez con GLP y gasolina, incluye una caja de doble embrague, pero compensa por las ventajas de los motores GLP:
- una combustión más completa del GLP respecto a la gasolina, lo que reduce los residuos;
- un índice de octano más elevado que la gasolina (110 frente a 95 o 98), lo que reduce las tensiones en las piezas internas del motor y prolonga su vida útil.
Por último, el sistema de frenado regenerativo utilizado por los vehículos híbridos (y eléctricos) suministra dos piezas de desgaste. Este sistema, que consiste en recuperar la energía cinética generada durante las fases de frenado y deceleración, y luego transformarla en electricidad, contribuye a la deceleración del vehículo y no provoca fricción, lo que provoca un menor desgaste de los discos y pastillas de freno.
*es el caso de los modelos híbridos Dacia
Un motor térmico menos solicitado
Un coche híbrido utiliza dos tipos de energía para desplazarse: la energía eléctrica y la energía térmica. Para ello, está equipado con al menos dos motores: un motor eléctrico y un motor térmico que, en la mayoría de los casos, funciona con gasolina.
Mientras circula, este tipo de vehículo utiliza alternativamente uno u otro de estos motores, o ambos al mismo tiempo.
La presencia de estos dos motores podría sugerir un funcionamiento complejo, un mantenimiento más caro e incluso una menor longevidad. No es así, por dos razones principales.
- El motor térmico de un vehículo híbrido está menos solicitado que el de un coche 100% gasolina. Por lo tanto, las piezas que lo componen se desgastarán menos rápidamente. Este argumento vale especialmente para los híbridos autorecargables (full hybrid) e híbridos recargables (plug-in hybrid), algo menos para los coches mild hybrid cuyo motor térmico funciona permanentemente
- En términos de vida útil, un motor eléctrico es más bien ventajoso, en la medida en que tiene menos piezas que un motor de gasolina o diésel.
Otro elemento determinante para la longevidad de un híbrido es su batería.
Una batería de tracción resistente
Los coches híbridos están equipados con dos baterías que tienen funciones y capacidades diferentes:
- una batería de tracción de alta tensión (de 100 a unos cientos de voltios), cuya función es almacenar la energía producida por el motor térmico y el frenado regenerativo, y transmitirla después al motor eléctrico;
- una batería de 12 V ordinaria, que suministra energía a los equipos electrónicos del coche (ordenador de a bordo, radio, faros, módulos de airbag, sensor de temperatura…).
La batería de 12 V es la misma que la presente en un coche térmico. Su vida útil varía en general entre 4 y 5 años, ya sea en un coche híbrido, gasolina o diésel.
La batería de tracción es, en la mayoría de los modelos híbridos actuales, una batería de tipo litio-ion. La vida útil de estas baterías se estimó inicialmente en unos 1.000 a 1.500 ciclos de carga/descarga, es decir, el equivalente de 8 a 10 años de uso. Al observar su vida útil real a partir de los numerosos vehículos en circulación, se calcula que alcanzan más bien los 2.000 ciclos, es decir, unos 15 años, lo que supera la vida media de los propios vehículos.
¿Cuál es la vida útil global?
En la mayoría de los casos, la vida útil de un coche en sentido amplio se basa en la de su batería. Para un coche híbrido, el valor estimado es, por tanto, de unos 15 años, lo que corresponde a la longevidad media de su batería de tracción; pero potencialmente, en función del uso y del modelo, estas cifras pueden superarse.
Los coches híbridos no son menos resistentes que los coches 100% gasolina o diésel; por el contrario, tienden a durar más tiempo que estos últimos.
¿Cómo optimizar esta longevidad?
Estos son algunos consejos para aumentar la vida útil de un coche. Algunos son propios de la motorización híbrida, otros son válidos para todas las motorizaciones.
- En primer lugar, respeta las recomendaciones de intervalos de mantenimiento del fabricante y si circulas, sobre todo por ciudad, adelántalos.
- Comprueba, en particular, antes de salidas largas, que la presión de los neumáticos corresponde a la indicada en la libreta de mantenimiento del vehículo.
- Siempre que sea posible, aparca tu coche a la sombra durante los meses de verano.
- Retira cualquier carga innecesaria.
- Adopta los principios de la conducción ecológica: limitar las aceleraciones bruscas, anticipar las ralentizaciones, arrancar con suavidad…
La vida útil de los híbridos Dacia
Dado que los modelos de híbridos autorecargables producidos por Dacia están equipados con baterías de iones de litio, su longevidad estimada es la misma que la vida media del vehículo, es decir, unos 15 años o más.
La garantía Dacia en las baterías de tracción eléctrica
La duración de la garantía de las baterías se define en función del precio de coste de éstas. Cuanto más caras sean, más consecuente será la duración de la garantía.
La batería de tracción de 1,4 kWh asociada a la motorización hybrid 155 está garantizada durante 8 años o 160.000 km, y se sustituye sistemáticamente en caso de fallo o de capacidad de batería inferior al 70%. La del motor hybrid-G 150 4x4, de 0,840 kWh, es de menor capacidad y, por tanto, es menos costosa. Su garantía es de 3 años o 100.000 km, como la garantía del vehículo.
En resumen
Sin sistema de embrague (sólo para el hybrid 155 de Dacia), un motor térmico que no se utiliza permanentemente, un frenado regenerativo que limpia el estado de los frenos, una batería de tracción y una cadena de distribución resistentes... Todos estos elementos, comunes a la práctica totalidad de los coches híbridos, tienen un efecto positivo en la vida útil de estos últimos. Un seguimiento de los intervalos de mantenimiento recomendados y buenos reflejos como la conducción ecológica tenderán a ampliar aún más esta longevidad media.






