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Los motores híbridos llevan décadas entre nosotros y, hoy por hoy, están sobradamente testados. Sin embargo, muchos usuarios aún perciben la tecnología que hay detrás de su desarrollo como novedosa, y es normal que les surjan dudas. Una de las más recurrentes, como ocurre con los coches cien por cien eléctricos, es cuánto dura la batería y si pierde capacidad con el paso del tiempo.
La buena noticia es que las baterías actuales están diseñadas para durar tanto como el propio vehículo, pero, al igual que ocurre con otros componentes, también se merecen unos cuidados básicos.
A continuación, vamos a detenernos en cómo se produce la degradación de las baterías en los vehículos híbridos y, sobre todo, qué podemos hacer para que se mantengan “en plena forma” durante muchos años. Hay que recordar que los modelos híbridos de Dacia son Dacia Duster, Dacia Jogger y Dacia Bigster.
¿Por qué se degrada la batería de un coche híbrido?
Antes de ir con los consejos, es fundamental entender de qué estamos hablando. Cuando decimos que una batería se degrada, significa que su capacidad para almacenar energía disminuye progresivamente con el tiempo y el uso. Es un proceso natural que se produce de forma lenta, casi de forma imperceptible, pero que podemos notar a largo plazo.
Factores químicos y ciclos de carga
Las baterías de los coches híbridos son químicamente muy similares a las de los eléctricos (con varias opciones de materiales). Cada vez que cargamos y descargamos la batería, completamos lo que se llama un ciclo de carga, un proceso que genera calor y produce un desgaste minúsculo en los componentes internos. Ocurre de forma similar a lo que sucede con los teléfonos móviles, aunque de forma mucho más controlada por la electrónica del coche.
La clave con los coches híbridos es que, como su batería es mucho más pequeña, los ciclos de carga son más cortos y más frecuentes. Además, a diferencia de un eléctrico donde un ciclo suele ser más de “0 a 100”, en un híbrido son más constantes y parciales. Es por eso por lo que, con el paso de muchos años, sí podemos notar que la batería reduce su capacidad de retener energía.
Influencia de la temperatura
Las baterías, por propia naturaleza de sus compuestos, trabajan mejor en temperaturas templadas, entre 10 y 30 ºC. El calor extremo acelera las reacciones químicas internas, provocando un desgaste prematuro de las celdas. Por el contrario, el frío intenso no suele degradar la batería de forma permanente, pero sí puede afectar a su rendimiento de forma temporal.
En los vehículos híbridos, la clave está en que, mientras que muchos coches eléctricos modernos cuentan con sistemas de refrigeración líquida muy complejos (y pesados) para mantener la batería a la temperatura correcta, muchos híbridos utilizan refrigeración por aire, que hace que sean más sensibles a los climas extremos.
Uso y hábitos de conducción
Aquí es donde nosotros, como conductores, podemos hacer más por la batería. Su química se calienta más cuando le pedimos "esfuerzos pico", con acelerones a fondo o subidas frecuentes de cuestas pronunciadas que demanden más potencia. En este sentido, es muy bueno entender el funcionamiento de un motor híbrido para saber que la suavidad no es solo por ahorrar gasolina, sino por salud técnica.
¿Cómo cuidar la batería de un coche híbrido y evitar su degradación?
Ya habréis leído sobre cómo cuidar la batería de un coche eléctrico, y hacerlo en un híbrido es muy similar, aunque con matices que conviene tener claro. No es necesario tener un conocimiento técnico profundo o adaptar nuestro estilo de vida, solo necesitaremos cambiar el chip en un par de rutinas diarias.
Evita largos periodos de inactividad
Todas las baterías sufren un proceso de autodescarga natural, pudiendo llegar a descargarse por completo (lo que se conoce como “descarga profunda”) y sufrir daños. Un coche eléctrico con la carga al 50% puede durar muchas semanas, pero en un híbrido, cuya batería auxiliar es más pequeña (12V, por ejemplo), puede producirse en dos o tres meses. Si eso ocurre, el sistema informático del coche bloqueará la batería por seguridad y no podremos arrancarlo ni siquiera con pinzas.
Mueve el coche al menos una vez por semana
Para evitarlo, lo mejor es mover el coche con cierta frecuencia. No es necesario realizar largos trayectos, basta con 15 minutos para que el sistema híbrido pueda realizar un ciclo de carga y activar los componentes químicos.
Gestiona la temperatura (evita calor y frío extremos)
Lo ideal para proteger la batería de las temperaturas extremas es meter el coche en un garaje siempre que podamos. Y en verano, si nos vemos obligados a aparcar en la calle, mejor que sea a la sombra. Mantener una temperatura estable evita que el sistema de gestión tenga que trabajar extra para enfriar o calentar las celdas.
Practica una conducción suave y eficiente
Tal y como ocurre con los coches eléctricos, una conducción eficiente forma parte del mejor trato que le podemos dar a la batería de un híbrido. Al conducir con anticipación, dejamos que la frenada regenerativa actúe de forma progresiva y cargue la batería de manera suave, ralentizando su degradación.
Evita cargas y descargas extremas
En los coches eléctricos e híbridos enchufables, la consigna es clara: lo mejor para la batería es permanecer entre el 20 y el 80% de carga. En un híbrido autorrecargable, la buena noticia es que el sistema nunca deja que la batería se vacíe del todo, ni que se llene al máximo real, aunque en el cuadro veas que está "llena".
Por su parte, si notamos que el motor térmico se revoluciona para hacer freno-motor, es síntoma de que la batería se ha cargado al máximo con la frenada regenerativa (por ejemplo, en descensos prolongados). En estos casos, basta con conducir con normalidad ya que el propio sistema se encarga de todo.
Usa la carga rápida con moderación (en híbridos enchufables)
Si nuestro coche es un híbrido enchufable, evitaremos la tentación de usar siempre cargadores rápidos. La carga rápida inyecta mucha energía en muy poco tiempo, lo que genera un estrés térmico que, a la larga, pasa factura. Al igual que ocurre en un coche eléctrico, como Dacia Spring, la carga lenta en casa es mucho más beneficiosa para la batería.
Mantén en buen estado la batería auxiliar de 12V
La batería auxiliar es la que alimenta la electrónica que da la orden de encender el sistema de alta tensión. Si está descargada o en mal estado, el coche no arrancará aunque la batería de tracción esté al 100%. Además, una batería auxiliar en mal estado puede generar picos de tensión que confundan a la centralita del sistema híbrido.
Realiza un mantenimiento preventivo periódico
La batería de un coche híbrido, al igual que el resto de componentes, necesitan igualmente un mantenimiento periódico, también en elementos asociados a la batería en sí misma. Los más recurrentes son los ventiladores y filtros del sistema de refrigeración de aire, que pueden obstruirse con suciedad, polvo e incluso pelo de mascota. Este mantenimiento puede realizarse en las revisiones periódicas de los talleres oficiales.
¿Con qué frecuencia se debe conducir un coche híbrido para mantener la batería cargada?
A diferencia de la batería auxiliar de un coche convencional, que puede aguantar un mes sin descargarse, el sistema híbrido es más sensible. La recomendación general es conducir el coche al menos una vez cada 10 días (o pedirle a alguien que lo haga por nosotros si salimos de viaje). En los modelos híbridos de Dacia (Dacia Duster, Dacia Jogger y Dacia Bigster), el sistema es más eficiente gestionando la energía en reposo, pero no conviene prolongar los periodos de inactividad más de 3 semanas.
Señales de que la batería híbrida está fallando
A veces, a pesar de nuestros cuidados, el tiempo no pasa en balde, y detectar a tiempo un síntoma de degradación puede evitarnos una avería mayor. El coche suele avisar, solo hay que saber leer las señales.
Pérdida de eficiencia
Si notamos que, de manera recurrente, el motor de gasolina se enciende antes de lo que hacía en el pasado mientras salimos de nuestro barrio o urbanización, puede ser una señal de que la capacidad de almacenamiento se ha visto mermada.
Aumento del consumo de combustible
Igualmente, si notamos que los consumos han subido en nuestras rutas habituales sin motivo aparente, el sistema híbrido podría estar perdiendo rendimiento y forzando el uso del motor térmico.
Indicadores en el panel del vehículo
Nunca jamás debemos ignorar los avisos en el cuadro de instrumentos. Un aviso de "Revisar sistema híbrido" no siempre significa que la batería esté dañada, puede ser un ventilador obstruido o un sensor sucio. Pero si lo ignoramos, acabará dañando las celdas de forma irreversible.
¿Se puede reparar o reemplazar la batería híbrida?
Si la batería de tracción está fuera de garantía, ¿tenemos que dar de baja el coche irremediablemente? Rotundamente, no. Y no siempre tiene que resultar en un importante desembolso.
Opciones de reparación
A diferencia de los eléctricos, donde las baterías suelen ser bloques sellados más complejos de manipular, en los híbridos suelen ser modulares. Si falla una celda, no hace falta desechar toda la batería, sino que se puede sustituir el módulo defectuoso. Es una reparación de unos pocos cientos de euros frente a los miles que costaría una batería nueva.
Coste de sustitución
Si al final no hay más remedio que cambiar la batería, siempre será más barata que en un coche eléctrico por su menor tamaño y complejidad. Además, los precios han caído significativamente en los últimos años, pudiendo estar entre 2.000 y 6.000 euros (según modelo). Teniendo en cuenta el ahorro en combustible y mantenimiento que supone un híbrido, el gasto está más que amortizado a largo plazo.
Alternativas reacondicionadas
Existen empresas y fabricantes (como Renault Group) que recogen baterías antiguas, cambian las celdas dañadas por otras nuevas y las venden con garantía por la mitad de precio que una original (entre 1.000 y 3.000 euros). Es, además, una opción responsable con el medioambiente, pues así se aprovechan los valiosos materiales de las baterías.
Como vemos, cuidar un coche híbrido no es difícil, es simplemente entender que llevamos una tecnología que premia la suavidad y la constancia. Si mimamos su batería, tendremos coche para muchos muchos años, con todas las ventajas que ello conlleva y que nos hicieron elegir este tipo de vehículos por delante de otros.







